Mostrando entradas con la etiqueta Foto de las Azores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Foto de las Azores. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2026

El 11-M y la nueva presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Lucía Ruiz

El martes 23 de junio, José María Aznar participó en el Senado en una jornada en recuerdo de las víctimas del terrorismo para despreciar a las del franquismo y cargar de nuevo contra la ley de memoria, que según dijo tras su aprobación, es una norma "pactada con terroristas" para “abrir una fosa por aquí, otra por allá”. Aznar establece categorías de víctimas: “Las referenciales son las del terrorismo porque no cayeron por representar a ningún bando” (Natalia Junquera, El País, Madrid  23.06.2026) 

Yo ya dejé claro mi total rechazo a esta consigna de Aznar en mi escrito ACERCA DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA de fecha 9 de enero de 2025. Por lo tanto, no me voy a referir a ello en este nuevo escrito. 

Lo que ahora quiero que se conozca es que en el diálogo posterior a la intervención de Aznar, participó la nueva presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Lucía Ruiz, que se refirió al 11-M, para asegurar que el atentado [yihadista] “buscaba forzar un cambio de Gobierno. Aquel atentado provocó un vuelco electoral”.

Pues claro, lo que ha dicho Lucía Ruiz no es nada nuevo, lo sabía casi todo el mundo no sé si ella también pasados los primeros momentos de los atentados porque:

1º) Lo pronosticó FAES (Fundación presidida por el mismísimo Aznar) cuando algo más de un año antes de los atentados, a principios de 2003 dijo: Cabe esperar un recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se produce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará preferentemente a los países que participen en ella” (El País y La Razón, 29.06.2004).

2º) Lo anticipó Al Qaeda: “…El 18 de octubre de 2003, Osama bin Laden amenazó explícitamente a España por primera vez desde la fundación de Al Qaeda..." "...Nos reservamos el derecho a adoptar represalias, en el momento y lugar apropiado, contra todos los países implicados, especialmente Reino Unido, España, Australia..."

3º) Lo reivindicó Al Qaeda: El 15 de abril 2004 en un mensaje emitido por Al Arabiya, Osama Bin Laden reivindica implícitamente los atentados del 11-M, al afirmar que el 11-S y los atentados del Madrid "es vuestra mercancía que os ha sido devuelta. Tenéis que saber que la seguridad es necesaria para todos".

4º) Lo reivindicaron los yihadistas que se suicidaron en el piso de Leganés:

En el vídeo del que habla la Sentencia de la Audiencia Nacional del 31 de octubre de 2007, entre otras imágenes se pueden ver lo siguiente: "Después de un efecto cortinilla (wipe-door), aparece el cartel Spain’s explosions (Explosiones en España). Segundos después salen las banderas de Australia, España, Reino Unido y Estados Unidos. Debajo, una banda de imágenes de muertos, heridos y bombardeos sobre Irak entra por la derecha y sale por la izquierda. En medio, un rótulo en inglés y árabe: 'Esto es lo que los ocupantes han hecho y todavía hacen en Irak'. Todo con un fondo musical de un coro árabe que llama a la yihad. Las imágenes se van sucediendo. Abajo, víctimas iraquíes. Arriba, fotos de dirigentes mundiales. Primero Bush; luego Dick Cheney, Colin Powell, Condoleeza Rice, Donald Rumsfeld, Tony Blair, José María Aznar (solo y con Bush o con Blair), Aznar de nuevo con Bush y Blair en las Azores, Koffi Annan…” (El País, 26.09.2005)  

Yo no estuve en esa Jornada, así es que no puedo saber si la nueva presidenta de la AVT, Lucía Ruiz, hizo más referencias al 11-M o si preguntó en alto y a la cara de Aznar cómo es posible que todavía no haya sido juzgado por el Tribunal Penal Internacional por haber participado junto a George W. Bush y Tony Blair (el nefasto trío de Las Azores) en una guerra ilegal que, en España, motivó a los yihadistas para cometer los atentados del 11 de marzo de 2004.

viernes, 6 de marzo de 2026

El 11-M, Jaime Mayor Oreja, José María Aznar y María San Gil

La secuencia de mentiras de José María Aznar (decía que había armas de destrucción masiva en Irak y se demostró su falsedad) con relación al 11-M se ha complementado con la presentación por su parte (María San Gil también participó en la presentación) del libro de Jaime Mayor Oreja “Una verdad incómoda” este pasado 11 de marzo de 2026. Una fecha de presentación que el entorno de Mayor Oreja ha desvinculado del aniversario de los atentados: “dice que es una coincidencia, que había que cuadrar agendas”. En fin, yo creo que todos sabemos lo que es un “cuento chino”: Es una expresión que se usa coloquialmente para referirse a una historia o una explicación poco creíble, exagerada o falsa. También está referido a una estrategia de distracción o engaño. Sus características son la exageración, la falta de veracidad y su tendencia a ser una historia inverosímil. Pues eso.

Aznar no se atrevió a decir en la presentación del libro lo que sólo dos meses después del 11-M escribió: "...Debo reconocer, sin embargo, que tal vez la opinión española no era lo suficientemente consciente, hasta el 11 de marzo, del alcance de la amenaza del terrorismo islámico, o por lo menos no tanto como lo ha sido de la amenaza del terrorismo de ETA. Sí es así, el Gobierno tiene sin duda una responsabilidad que asumir. Quizá los propios éxitos conseguidos en la lucha contra ETA en los últimos años nos han llevado a bajar la guardia ante la amenaza fundamentalista... ...El día 11 de septiembre y las investigaciones que se han realizado desde entonces demuestran que las redes del terrorismo fundamentalista islámico están extendidas por todo el mundo, y también por Europa y por nuestro país. En algunos casos hemos sido capaces de detectar sus movimientos a tiempo. El 11 de marzo, desgraciadamente, no supimos hacerlo...” Resulta grotesco que, pese a lo dicho, repito, tan sólo dos meses después del 11-M, Aznar siguiese mintiendo y vuelva a mentir en la presentación del libro y, además, sin haber asumido ninguna responsabilidad.

En cuanto al libro, de las cerca de 400 páginas que tiene, sólo 3 párrafos (25 líneas), Mayor Oreja las dedica a su conocimiento de lo que pasó el 11-M. Escribe que [el ministro del Interior de Marruecos, Driss Basri, le explicó que, en su opinión, habíamos sobreactuado con el famoso encuentro de las islas Azores entre el presidente George Bush, Tony Blair y José María Aznar. Y añadió: “Supongo que no tendrás dudas de que el atentado del 11-M fue obra de un servicio secreto. La lógica es que fueran nuestros servicios secretos marroquíes, pero como los he reclutado, formado y escogido yo, quiero decirte que son incapaces de organizar un atentado tan complejo y difícil como el que habéis padecido. Mirad hacia los servicios secretos de otro país vecino”. Entonces me acordé de la conversación que mantuve en 1996 con el ministro del Interior francés, Jean-Louis Debré, en la que me dijo aquello de “Elija usted entre Francia y Ángel Guerrero”. Fue a raíz de aquella frase como me enteré de la existencia de un servicio secreto oculto, extraño, que no dependía del Ministerio del Interior galo. Visto con perspectiva, resulta incomprensible que ETA no se hiciera presente en las elecciones de despedida de Aznar. Al menos, como digo, estoy convencido de que conocía el proyecto del atentado, pero su grado de conocimiento y participación siguen siendo desconocidos. Lo cierto es que casi nadie se atreve a decir más].

O sea, 22 años después, Mayor Oreja dice lo que ya hizo el PP desde del primer día: meter a ETA de por medio pero, sin prueba alguna. Para  fastidio de la tropa conspiranoica, Mayor Oreja ahora absuelve a Marruecos y a Francia y nos viene con el embrollo de un “servicio secreto oculto, extraño”.

Lo sorprendente es que con todo esto que cuenta Mayor Oreja, no se haya presentado ya en un Juzgado francés, marroquí o español (junto con Aznar y María San Gil) para denunciar “todo esto que sabe sobre el 11-M”, que en realidad es otro cuento chino, pura farfolla. No van a ir a ningún Juzgado a denunciarlo porque temen el descrédito y hacer el más espantoso de los ridículos.

En cuanto a la presentadora, María San Gil, perteneciente también al Partido Popular en la fecha del 11-M, tengo que decir lo siguiente:

En abril de 2024, año del 20 aniversario del 11-M, la Fundación Universitaria San Pablo CEU en Madrid me invitó al “II Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo de la Comunidad de Madrid” bajo el lema “Comprometidos con la Memoria”. Me ofrecieron incluso formar parte del Comité de Honor de dicho Congreso. Recibí una llamada de María San Gil –alguien le facilitaría mi número de móvil–, relacionada con la celebración de dicho Congreso. Le dije que me enviase el programa del Congreso. Leído este, en cinco de los ponentes se hablaba de “asesinado por ETA” y “víctima de ETA”. En ninguna de todas ellas había la más mínima referencia a “asesinado el 11-M” o “víctima en el 11-M”.” Consideré que no era un olvido, sino una ocultación deliberada que no tenía ninguna lógica en un acto en el 20 aniversario del 11-M y, precisamente, también en la Comunidad de Madrid, el lugar donde se cometió el mayor atentado terrorista en suelo europeo. Como afectado del 11-M, el programa era humillante, una ignominia, un insulto a la inteligencia, por lo que decliné participar en el Comité de Honor y no asistí al Congreso. María San Gil, que en el programa figuraba como “Directora del Observatorio CEU de Víctimas del Terrorismo”, no me volvió a llamar. Es más, en el programa había ponentes sobre terrorismo yihadista, pero claro de España no, eso no; sí de fuera, del de la Sala Bataclán de París en 2015 o el de Reim (Israel) en 2023. Un Congreso de Víctimas del Terrorismo, pilotado por Isabel Díaz Ayuso, centrado fundamentalmente en ETA y ninguneando el 11-M en clara sintonía con las teorías conspiranoicas que vinculan a ETA con el 11-M, como volvemos a leer en el libro de Mayor Oreja. Clara contradicción de esta derecha española que arremete contra el yihadismo… pero el que se da en otros países. Aquí en España no, aquí no fue el yihadismo; para el PP y VOX fue ETA, o el PSOE, o ambos juntos.

Leído lo escrito por Jaime Mayor Oreja en su libro “Una verdad incómoda”, lo que de verdad le incomoda (a él y a los presentadores del libro) es la realidad de lo ocurrido: Un atentado yihadista motivado por la participación de España en la guerra contra Irak a la que nos llevó el Partido Popular presidido por José María Aznar. Unos atentados revindicados por el líder de Al Qaeda, Bin Laden, que ya en octubre de 2003 amenazó a las potencias ocupantes de Irak, entre las que cita expresamente a España. Unos atentados que FAES la Fundación que a día de hoy preside Aznar ya anticipó a principios de 2003 cuando dijo: "Cabe esperar el recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se reproduce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará principalmente a los países que participen en ella". Es una desvergüenza que habiendo dicho esto su Fundación, Aznar tenga la desfachatez de seguir mintiendo.

Mayor, Oreja, Aznar, María San Gil y todos los suyos lo que pretenden con el libro y su presentación es limpiar sus conciencias. La dura realidad de lo ocurrido el 11-M es que para ellos sí que es una verdad que les va a incomodar para siempre.

 MAYOR OREJA, EL 11-M Y LOS SERVICIOS SECRETOS

viernes, 14 de junio de 2024

SALUDO EN LA REVISTA 11MAGINA nº 24

Que el lunes 11 de marzo de 2024, FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales), la fundación de Aznar -y del PP en 2004-), 20 años después del 11 de marzo de 2004 haya hecho unas declaraciones diciendo tal o cual cosa, ya carece de importancia, aunque haya servido para que otros le respondan recordando sus bulos y falsedades.

Lo que FAES dice ahora es una forma de distraer, despistar y ocultar lo verdaderamente importante que nuestra Asociación dice en los actos del 20 aniversario de los atentados terroristas yihadistas del 11 de marzo de 2004.

Lo que FAES, lo que Aznar, lo que el Partido Popular no quiere que España y el resto del mundo recuerden, es lo que FAES dijo en enero de 2003 (algo más de un año antes de los atentados): “Cabe esperar un recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se produce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará preferentemente a los países que participen en ella”.

Esa afirmación premonitoria es lo que en verdad FAES trata de ocultar para que los españoles no la recuerden. En el 20 aniversario FAES ha maniobrado con unas declaraciones ya sin relevancia alguna con el único propósito de que la ciudadanía olvide que el “análisis” que hizo se cumplió. ¿Qué pensaba FAES?, ¿que la amenaza terrorista era sólo contra EEUU y Reino Unido y contra España no? La amenaza terrorista era contra los que declararon la guerra contra Irak (nunca avalada por la ONU) y que quedaron retratados en la siniestra foto de las Azores (Bush, Blair y Aznar).

“…Azizi tomó en diciembre de 2001 la decisión de atentar en España por venganza, tras eludir su detención en el curso de la operación antiterrorista que desarticuló la célula de Al Qaeda, a la cual pertenecía, y que encarceló a la mayoría de sus miembros. No a todos. Casi un año y diez meses después, en octubre de 2003, Osama bin Laden señaló públicamente a España como país donde atentar en venganza por su presencia militar en Irak. Así pues, la matanza en los trenes de Cercanías se ejecutó por venganza y por venganza añadida a la venganza…” Esto es lo que escribe Fernando Reinares (politólogo, experto en terrorismo y radicalización violenta) en su libro 11-M LA VENGANZA DE AL QAEDA.

De poco vale ya lo que FAES haya dicho en este 20 aniversario o lo que pueda decir en próximos años, en próximos aniversarios. Lo que a FAES le carcome es que ya siempre se le recuerde lo que dijo en enero de 2003, que se le recuerde la foto de las Azores del 15 de marzo de 2003, que se le recuerde la ilegal invasión de Irak del 20 de marzo de 2003, que se le recuerde la frase que le gustaría borrar de la historia.

FAES ha quedado atrapada en su propio “análisis” y aunque lleve a cabo maniobras de distracción y trate de descolgarse con declaraciones exculpatorias como las realizadas en este año 2024, no podrá desengancharse de lo dicho en enero de 2003, que es lo que pretende que se olvide: “Cabe esperar un recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se produce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará preferentemente a los países que participen en ella”. Lo que FAES previó en 2003 que podía pasar, pasó el 11 de marzo de 2004. Dicho y hecho.

Dada la magnitud del atentado (el mayor atentado en Madrid, en España y en suelo europeo), la Unión Europea decidió declarar el 11 de marzo como Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.

Por el mismo motivo, El cuaderno del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo n.º 1 de febrero de 2016 (siendo Mariano Rajoy Presidente del Gobierno) en sus páginas 15 y 16 dice lo siguiente:

En la agenda del Centro Memorial está también comenzar a realizar las primeras gestiones de cara a conseguir, a medio plazo, la ubicación en Madrid de una segunda sede dedicada específicamente a las víctimas del terrorismo yihadista. La creación de esta sede fue planteada por la Comisión de Expertos y aceptada por el Gobierno de la nación por lo que constituye un compromiso que es necesario sacar adelante. La creación de esta segunda sede del Centro Memorial en Madrid está plenamente justificada por el elevado número de víctimas provocadas por el terrorismo yihadista y porque la capital española fue el escenario de los atentados del 11-M, los más graves que se han registrado hasta el momento en toda Europa. Solo eso justificaría abrir la sede de Madrid, pero hay más razones que tienen que ver con el futuro tanto como con el pasado.

            La creación de esta segunda sede del Centro Memorial fue ratificada por el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en diciembre del 2021.

Hay que recordar también que la Asamblea General de la ONU, declaró el 21 de agosto el Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo. La ONU decidió poner en práctica una estrategia global contra el terrorismo, la cual contempla las siguientes medidas:

1.    Hacer frente a todas las condiciones que puedan propiciar actos terroristas.

2.    Generar estrategias que ayuden a prevenir y combatir el terrorismo.

3.    Ayudar a los Estados Miembros a desarrollar no solo la capacidad para prevenir y combatir el terrorismo, sino que, además, ayuden a fortalecer a las Naciones Unidas en su papel contra la lucha de este tipo de acciones violentas.

4.    Garantizar el respeto universal a los derechos humanos y del estado de derecho, para fortalecer la lucha contra el terrorismo.

El 11-M marcó un antes y un después en la historia de España. Tanto es así que el 8 de marzo de este año 2024, un día después del concierto organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo, el periódico OKDIARIO escribió que el presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo se había pronunciado contra la amnistía. Mentira. Falso. Yo estuve en ese concierto y nada dijo el presidente de la FVT con relación a la amnistía. Me consta que el servicio de Prensa de la FVT contactó con dicho periódico para que hiciese un desmentido.  Se quitó la mentira del cuerpo de la noticia, pero el enlace a la noticia que se podía leer todavía el 16 de abril decía https://okdiario.com/espana/fundacion-victimas-del-terrorismo-planta-contra-sanchez-amnistia-legitima-violencia-12494238. A la postre, mucha gente sólo lee el titular y, por lo tanto, se queda con la falacia, la mentira, el fraude, la fake news propagada por Eduardo Inda, el director de dicho periódico. Finalmente, OKDIARIO barruntando que su fake news podría acarrearle problemas, decidió eliminar dicha URL.

Las teorías conspirativas del 11-M, elaboradas para engañar a la ciudadanía, para que esta creyera, por interés electoral del Partido Popular, que ETA era la autora de los atentados cuando desde el principio los indicios y las pistas policiales conducían a la autoría yihadista, fueron también, en mi opinión, el germen en España de las fake news, las noticias falsas y bulos que, a día de hoy, siguen sepultando la realidad objetiva de los hechos acontecidos. Es un deber democrático combatir las noticias falsas y la desinformación.