jueves, 29 de mayo de 2014

11-M: OTRA NOTICIA QUE EL MUNDO CONSPIRANOICO SE TIENE QUE TRAGAR DOBLADA

Publicada en el periódico elmundo.es de 29 de mayo de 2014 podemos leer la siguiente noticia:
  • TRIBUNALES Sentencia de la Audiencia Nacional 

    Condenado a 8 años de cárcel por actuar como 'bibliotecario' de Al Qaeda

    • Mudhar Hussein Al Malaki, de origen jordano, fue detenido en Valencia en marzo de 2012

    • Hacía 'yihad mediante la palabra', exaltando en internet el terrorismo islamista 

    • Guardaba 30 imágenes de víctimas de los atentados del 11-M con el logotipo de Al Qaeda  



    En su sentencia [documento en PDF], la sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional detalla que el acusado, de origen jordano y que fue detenido en Valencia en marzo de 2012, practicaba "la yihad mediante la palabra", difundiendo a través de internet material de exaltación del terrorismo yihadista y manuales "que contribuyen directamente a la formación y adiestramiento terrorista".
    anapixel

    Para los magistrados, esta conducta le "sitúa al mismo nivel de intensidad e implicación que la que ejercen los militantes también yihadistas que pasan a la acción" en zonas de conflicto.

    La sentencia destaca que entre el material intervenido al acusado se encuentra archivos sobre métodos para ocultar cargas explosivas en mercados, autobuses o restaurantes, así como manuales de formación sobre minas, bombas, granadas explosivas y venenos.

    Además, le fueron encontradas 30 imágenes de víctimas de los atentados del 11-M con el logotipo de Al Qaeda. "Todo lo cual es fiel reflejo del panorama devastador que conlleva la materialización de las ideas y planteamientos extremistas, intransigentes y violentos que difundía el acusado desde su privilegiada posición en la red terrorista en la que se encuentra o encontraba inserto", observan los magistrados.
     


    Nota mía:

    La información de elmundo.es difiere de la información de El Mundo en papel impreso. Donde el elmundo.es dice: le fueron encontradas 30 imágenes de víctimas de los atentados del 11-M, El Mundo en papel impreso precisa: 30 imágenes de "los cuerpos destrozados" de víctimas de los atentados del 11-M.

sábado, 24 de mayo de 2014

11-M: MI QUERELLA CRIMINAL CONTRA LA IDENTIDAD @ARRIBA_AE ¡ARRIBA ESPAÑA!



Poco tengo que decir sobre lo que esta "identidad" escribe, salvo que me adhiero a la querella criminal que Pilar ha puesto contra la citada "identidad".

Añadir si acaso:

Que llevo más de diez años dando mi cara, mi nombre y apellidos para honrar la memoria de Daniel. Esta "identidad" y quien quiera pueden leer todo lo escrito en mi Blog para comprobarlo.

Que esta "identidad" demuestra su impotencia y cobardía ocultando públicamente su nombre y los apellidos de sus padres. Por algo será...

Y que, puestas las cosas en el lugar que esta "identidad" las pone, no me queda otra que desear que a sus ascendientes algún día les tengan que hacer las pruebas de ADN para poder identificarle, como me las hicieron a mí para identificar a Daniel.

miércoles, 30 de abril de 2014

11-M: DETENIDOS POR LA GUARDIA CIVIL POR PROFERIR EN LAS REDES SOCIALES MENSAJES OFENSIVOS A PILAR MANJÓN

Éste podría haber sido el titular leído en los periódicos al poco tiempo de producirse los atentados del once de marzo de dos mil cuatro en Madrid. Podría haber sido... pero no lo ha sido ni lo es, ni parece que lo vaya a ser.

Eso sí, estos días he conocido la noticia de que la Guardia Civil ha detenido a 21 personas por insultar en redes sociales como Facebook y Twitter e Internet a víctimas del terrorismo como Irene Villa, Miguel Ángel Blanco y Fernando Trapero, el guardia civil asesinado por ETA en Francia en 2007, entre otras.

Hace unos días, concretamente el 20 de abril del 2014, leí en el periódico DEIA un artículo recogido de elplural.com titulado Esto es Twitter que decía así:

La vida de Pilar Manjón cambió radicalmente el día que su hijo murió en los atentados del 11-M de Madrid. Pero a su luto hay que sumar los descorazonadores mensajes que recibe, vía Twitter y Facebook, de quienes han consumido la teoría de la conspiración y el "ha sido ETA": "Eres una puta zorra oportunista subsidiada por la izquierda etarra que brinda con quienes desmembraron a tu hijo". O "Señora Manjón me parece patético que prefiera usted dar un mitin político contra el PP que recordad a su hijo. Qué asco de persona y de madre es usted. Acaso cree que la "izmierda" le va a hacer senadora o diputada. Váyase usted a la mierda". Tremendo.

Éste es sólo un ejemplo de las muchas injurias "dedicadas" a Pilar Manjón, Presidenta de la Asociación 11-M Afectados Terrorismo. Enumerarlas aquí sería detallar una extensa lista. Es suficiente con este botón de muestra. 

No me consta que el autor de este mensaje esté encarcelado. Este desalmado de corto recorrido que parece olvidar –no lo menciona en su mensaje que han sido precisamente y "casualmente" otras víctimas las que después de atentados terroristas han transitado por la órbita política:  Mari Mar Blanco (hermana del concejal de Ermua asesinado por ETA en 1997, Miguel Ángel Blanco) ha estado en un escaño en el Parlamento de Vitoria por el PP o Maite Pagazaurtundua, expresidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT) y hermana de Joseba, el jefe de la policía local de Andoain asesinado por ETA en 2003, que se presenta en la candidatura de UPyD a las elecciones europeas del próximo 25 de mayo. Por mi parte, nada que objetar. Como ciudadanas pueden hacer lo que les parezca más conveniente. Lo comento para desmontar la mísera cortedad demostrada por el susodicho autor de los insultos y difamaciones a Pilar Manjón referidos anteriormente. Y lo comento también para constatar una vez más ya lo he dicho en otras ocasiones cómo tras los atentados del 11-M han ido configurado una categoría de víctimas de terrorismo de 1ª clase (las de ETA) y otra categoría de víctimas del terrorismo de 2ª clase (las del 11-M).

Con todo, no considero este tipo de mensajes en las redes sociales lo más determinante. Lo más relevante ha sido que desde los primeros momentos de los atentados del 11-M han sido "honorables" señores y señoras del mundo de la prensa, radio, televisión y partídos políticos de la conspiranoia quienes, muchas veces al amparo de la "libertad de expresión", han configurado estas categorías de víctimas favoreciendo la difusión de todo tipo de ofensas  centradas en la persona de Pilar Manjón. Y los que han configurado esta situación son los que tras los atentados del terrorismo islamista quedaron traumatizados, hundidos y amargados para siempre por el hecho de que la autora del 11-M no fuera ETA, pues lo que les hubiese gustado es que hubiese sido ETA. Por eso su grosería. Por eso su frustración. Por eso su desesperación. 

Artículos relacionados:

Una diputada del PP se enzarza con Pilar Manjón por pedir que dejen de insultarla y amenazarla enTwitter

Baltasar Garzón: "hace años que Pilar Manjón está siendo machacada por las redes sociales y el PP no ha dicho nunca nada"


Piedra, aire, agua y rosas rojas en el Monumento a las Víctimas del 11-M en la estación de cercanías de El Pozo, Madrid. Un tren inicia la marcha.      

ha renunciado este lunes a ser parlamentaria en la Cámara Vasca

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1638307/0/mari-mar-blanco/renuncia/diputada-pp/#xtor=AD-15&xts=467263
ha renunciado este lunes a ser parlamentaria en la Cámara Vasca

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1638307/0/mari-mar-blanco/renuncia/diputada-pp/#xtor=AD-15&xts=467263

miércoles, 9 de abril de 2014

LOS PLANES PENDIENTES TRAS EL 11-M Fernando Reinares

Artículo de Fernando Reinares en el El País, lunes 7 de abril de 2014

Los terroristas de Madrid no se suicidaron porque tenían otros blancos


Suele darse por descontado que los actos de terrorismo en cuya planificación y preparación interviene de uno u otro modo Al Qaeda —como fue el caso del 11-M y pongo de manifiesto en mi reciente libro ¡Matadlos!— se caracterizan porque quienes los ejecutan mueren al hacerlo. Así ocurrió en los del 11-S. Entre estos últimos y los del 11-M hubo, de hecho, numerosos atentados en los cuales estuvo directa o indirectamente implicada Al Qaeda y que fueron actos de terrorismo suicida. En el caso de los atentados de Madrid, la ausencia de terroristas suicidas, pese a la relación que existía con antelación al 11 de marzo de 2004 entre quienes los perpetraron y el mando de operaciones externas de Al Qaeda, obedeció ante todo a que los terroristas no habían culminado sus planes con la matanza en los trenes de Cercanías.


Habían alquilado un piso en Leganés que pensaban utilizar mes o mes y medio. También una casa en Albolote, en puertas de Granada. Está comprobada su intención de hacer descarrilar el AVE entre Madrid y Sevilla. Habían recopilado información sobre posibles nuevos blancos en Madrid, Ávila y Segovia. Contaban con armas, explosivos y reserva financiera. Pero cualesquiera planes tuviesen fueron desbaratados no tanto por las primeras detenciones que la policía efectuó el 13 de marzo en Madrid como por lo ocurrido en Leganés aquel posterior 3 de abril. Ese día, del cual se han cumplido 10 años la pasada semana, siete terroristas escondidos en el interior de un piso localizado por los expertos de la Comisaría General de Información dejaron claro hasta dónde estaban dispuestos a llegar en su adhesión a la ideología yihadista del martirio.


Podría aducirse que los terroristas se inmolaron en Leganés al estar acorralados por la policía. Pero la explosión suicida que ocasionaron revelaba algo que Serhane ben Abdelmajid Fakhet, el Tunecino, había expresado en un manuscrito hallado en su domicilio de Madrid: “Para conseguir ser mártires hemos venido”. Más aún, dos de los implicados en el 11-M dejaron cartas de despedida en forma de testamento. Una de ellas, de Abdenabi Kounjaa, está dirigida a sus familiares y en la misma, que por cierto no contiene mención alguna a Irak, afirma: “Yo he elegido la muerte como camino para la vida”. Igualmente denotativo de la inclinación suicida de los terroristas del 11-M es que al menos tres de los fugados terminaron perpetrando atentados suicidas encomendados por la extensión territorial de Al Qaeda en Irak.


Está comprobada su intención de hacer descarrilar el AVE entre Madrid y Sevilla

Aunque los atentados del 11-M no fuesen suicidas, básicamente porque los terroristas, dispuestos a convertirse en lo que ellos definen como mártires, no habían completado los planes que tenían previstos, otras facetas de lo ocurrido en los trenes de Cercanías encajan con un estilo operativo característico de Al Qaeda. No me refiero únicamente a que eligiesen el undécimo día de marzo, al igual que los atentados del 11-S fueron perpetrados el undécimo día de septiembre, o que en otros días undécimos se hayan producido, antes y después del 11-M, cruentos atentados de Al Qaeda. El dato de calendario es significativo pero no definitivo, pues esta estructura terrorista global ha planificado atentados importantes acontecidos, dentro y fuera de nuestras sociedades, en días del mes distintos al undécimo.


Me refiero sobre todo a la modalidad de los atentados, concatenados o en serie, llevados a cabo en un breve espacio de tiempo y con el afán de conseguir el mayor número posible de víctimas. Al igual que en el 11-S fueron cuatro los aviones designados como blanco por Al Qaeda, en el 11-M fueron cuatro los trenes elegidos para colocar bombas. Estos trenes eran de Cercanías y circulaban entre las 7.37 y las 7.41, en hora punta, incrementando al máximo la potencial letalidad de los atentados. Las cifras de muertos y heridos en los atentados de Madrid habrían sido mucho mayores de las que fueron si hubieran estallado las bombas cuyo dispositivo de detonación falló, y si no hubiese circulado con un poco de retraso uno de los convoyes ferroviarios, afectado por cuatro explosiones cuando iba a entrar en la estación de Atocha.


En relación con todo ello, merece la pena hacerme eco del modo en que concluye su último análisis sobre el 11-M el National Counterterrorism Center (NCTC) de Estados Unidos. Se trata del informe The case for Al-Qai’da links to the 2004 Madrid bombings, elaborado en 2008. Tras valorar el 11-M a la luz de nueva información recopilada por los servicios norteamericanos de inteligencia desde 2006, incluyendo tanto información procedente de fuentes propias como facilitada por otras agencias homólogas en países occidentales y no occidentales, dicho informe concluye que los datos conocidos sobre la manera en que fueron preparados y ejecutados los atentados de Madrid, proporcionan “evidencia de planificación sofisticada y énfasis en victimización masiva, ambas marcas distintivas de un atentado de Al Qaeda”.


Las cifras de muertos y heridos en los trenes de Cercanías pudieron ser mucho mayores

En lo que atañe a los artefactos explosivos utilizados en el 11-M, uno de sus componentes, el de los teléfonos móviles usados a modo de detonadores y sincronizados por medio de la alarma, evoca también a Al Qaeda. Esta organización colaboró con una de sus filiales en los atentados del 12 de octubre de 2002 en Bali. En éstos se utilizaron teléfonos móviles de la misma marca, Mitsubishi, y el mismo modelo, Trium, que en los del 11-M. Estas coincidencias remiten a destrezas adquiridas como resultado de un mismo aprendizaje en campos de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán, como precisamente al que en los dos años previos al 11-S acudieron Amer Azizi, inductor de los atentados de Madrid y nexo de la red del 11-M con el liderazgo de Al Qaeda, o Said Berraj, miembro cualificado de dicho entramado terrorista.


Respecto al explosivo utilizado en los atentados de Madrid no puede argumentarse lo mismo. El conjunto de muestras recogidas confirmó que se trataba de dinamita Goma 2 Eco que delincuentes españoles sustrajeron de una explotación minera asturiana e intercambiaron por droga. Así, las bombas se fabricaron adecuando sus contenidos a la disponibilidad que los terroristas detectaron en el entorno donde iban a atentar. Ahora bien, antes de que El Chino y su banda se incorporaran a la red del 11-M y resolvieran la provisión de sustancias explosivas, destacados integrantes de la misma habían recibido, a través de un foro restringido de Internet, instrucciones para fabricar bombas mediante triperóxido de triacetona (TATP), fórmula utilizada en los atentados de 2003 en Casablanca y después en los de 2005 en Londres.


Bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos en Guantánamo, tras su detención en mayo de 2005, Abu Faraj al Libi, hasta entonces tercero en la jerarquía de Al Qaeda, declaró que Hamza Rabia, jefe de operaciones para el mundo occidental a fecha del 11-M, “deseaba firmemente atentar contra trenes de pasajeros en Estados Unidos o Reino Unido después de los atentados de marzo de 2004 en los trenes de Cercanías en Madrid”. Un año y casi cuatro meses después se ejecutaron los atentados en el metro de Londres. En diciembre de ese año, cuando un misil lanzado desde una aeronave no tripulada de la CIA acabó con las vidas de Rabia y Azizi, su adjunto, en una localidad de Waziristán del Norte, adiestraba terroristas para llevar a cabo atentados semejantes a los del 11-M y del 7-J en Estados Unidos.


Fernando Reinares es investigador principal en el Real Instituto Elcano y catedrático en la Universidad Rey Juan Carlos. Autor de ¡Matadlos! Quien estuvo detrás del 11-M y por qué se atentó en España (Galaxia Gutenberg).

sábado, 5 de abril de 2014

11-M: Sánchez Manzano, el jefe de los TEDAX aquel día, explica el porqué de su libro "LAS BOMBAS DEL 11-M"



Las bombas del 11-M. Relato de los hechos en primera persona (Amazon 2014)

Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los TEDAX en el 11-M

“El 11 de marzo de 2004, me levanté como siempre a las 6.30 horas. Me vestí, desayuné, di un beso a mis hijos y a mi mujer, aún dormidos, y salí por la puerta poco después de las 7 horas. Se presentaba un día de formalismos, tranquilo e institucional. Sin embargo, ni siquiera había empezado a desarrollarse cuando una llamada lo echó todo por tierra”. Así comienzo mi libro publicado en Amazon, donde relato con detalle los movimientos de mi unidad durante el día de los atentados y las jornadas posteriores.


Como máximo responsable iba transmitiendo a mis superiores los mensajes que minutos después debían ser trasladados al Gobierno y a los medios de comunicación: “En la unidad estuvimos volcados en nuestras funciones durante los tres días consecutivos a los atentados, apenas sin descanso. Cuando mi familia me comunicaba que en los medios se hablaba de la autoría de ETA, yo me sorprendía, pero, por otra parte, ignoraba los datos disponibles en otras unidades policiales. Ante esa ausencia de datos, los actores políticos y sociales los inventaron, los deformaron y exageraron con el fin de adaptarlos a sus estrategias o deseos”.


Trato de poner la historia en orden, mostrando las contradicciones en las que incurrieron periodistas como Casimiro García Abadillo, Pedro J. Ramírez o Federico Jiménez Losantos. Pero también revelo el seguidismo de diputados como Jaime Ignacio del Burgo o Eduardo Zaplana, que leían El Mundo antes que el propio sumario judicial, lo que les hubiera resuelto muchas dudas. Mi relato está basado en  información contrastada del procedimiento judicial y de la Comisión Parlamentaria del 11M. Hubo periodistas y políticos que se empeñaron en justificar la equivocación de seguir un camino cuando todas las pruebas indicaban otro. La investigación policial fue sometida a un juicio paralelo sin precedentes.

Respecto a García Abadillo, por poner un ejemplo, escribió un artículo Pecado de soberbia, publicado en El Mundo el 29 de marzo de 2004, a los 18 días del atentado, cuando el ambiente mediático y político aún no se había contaminado de las aberrantes teorías conspiratorias. En él manifestó: “Alguien en Moncloa dejó a un lado el drama que estaba viviendo el país y se dedicó a cuantificar la catástrofe en forma de escaños. Si es Al Qaeda, perdemos las elecciones. ¡Dios nos libre de los que en situaciones así son capaces de llegar a tales conclusiones! Por eso, se tomó la determinación no de mentir, sino de mantener la duda hasta el final. Aguantar la tesis de ETA hasta el 14-M. […] No se dio la orden de mentir. De hecho, no se mintió. Tan sólo se decidió dar la información mezclada con el wish full thinking de que la tesis de ETA seguía siendo la más probable. Nadie puede protegerse contra la verdad. Y en esos momentos nadie tuvo la cabeza lo suficientemente fría como para pensar en lo realmente importante […]”.

Pocos días después, cambiaba de opinión  y el 18 de junio de 2004, antes de que se iniciara la Comisión de Investigación, García-Abadillo escribió en su periódico: ¿Alguien ha tendido una trampa para fomentar la idea de que en torno al 11-M existe una trama policial con ramificaciones en la cúpula del cuerpo? Esa es una sensación que flota en el ambiente. No olvidemos que estamos hablando de junio de 2004, tres meses después de los atentados y mes y medio más tarde de haber escrito Pecado de soberbia.


El trabajo de mi unidad hubiera sido percibido y valorado de forma muy distinta si las elecciones generales no hubieran tenido lugar tres días después de los atentados. Siguiendo Casimiro García Abadillo, en el mismo artículo Pecado de soberbia: “Si el 11 de marzo no hubiera estado tan cerca de las elecciones, probablemente Aznar se hubiera comportado de otra manera. Hubiera actuado como un profesional, es decir, como un presidente que sólo tiene un objetivo prioritario: ayudar a las víctimas, descubrir a los culpables y ponerlos a disposición de la justicia. Pero no. Las elecciones estaban a la vuelta de la esquina”.


Algunos periodistas de El Mundo, al crear y corear la teoría sobre la conspiración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ayudaron a los terroristas, quizá inconscientemente. Es incomprensible que los servicios de información no analizaran todos los indicadores que señalaban a España como objetivo del terrorismo internacional antes de lanzar los comunicados oficiales. Tampoco se comprende cómo el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, solo atendió los consejos del CNI. ¿Es qué nadie pasó los informes de los Tedax a los servicios correspondientes para disipar la “obcecación” del Ejecutivo?. Como afirmo en el libro: “No podemos negar, por otro lado, que hasta ese momento el terrorismo en España había estado vinculado casi en exclusiva a la banda criminal ETA. De ahí que nada más estallar las bombas se generalizara la creencia de que había sido esta organización terrorista. Este prejuicio, unido a las adversas circunstancias del momento, provocó la resistencia a emplear la razón para el análisis de los datos que iban recibiendo. Algunos de los receptores de las informaciones, de hecho, se quedaron con esa idea de la culpabilidad de ETA quizá demasiado tiempo. No valoraron en su justa medida la sucesiva aparición de evidencias. Tardaron en digerirlas e interpretarlas. Esta obcecación ralentizó su reacción y la hizo incluso titubeante”.


Durante los últimos nueve años, he sido la diana sobre la que muchos lanzaban sus dardos en forma de acusaciones, insultos, insinuaciones o injurias. Algunos periodistas me imputaron hasta colaboración con banda armada en las ondas y en el papel. Otros me atribuyeron incluso una relación sentimental con una acusada en el juicio del 11-M. Pedí ayuda en repetidas ocasiones al Ministerio del Interior con el fin de que algún dirigente saliera en mi defensa, respondiera con claridad a las preguntas parlamentarias o a las dudas que los medios estaban lanzando sobre nuestra actuación. Pero nadie nunca nos defendió.


A lo mejor, les interesaba que hubiera tensión, como dijo el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero al final de su entrevista con Iñaki Gabilondo en un descuido cuando creía que el micrófono estaba cerrado. Pedro J. en uno de sus artículos dominicales a finales de 2006, revela que Zapatero me pidió disculpas por lo que estaba pasando y que me dijo que el PP y El Mundo estaban dirigiendo todos sus dardos contra mi, pero que en realidad querían apuntar a él. Está claro que unos y otros hicieron utilización de los atentados, como digo en mi libro: "[E]l 11-M, como primera gran agresión terrorista en Europa, se utilizó como una cuestión doméstica, como un arma arrojadiza entre fuerzas políticas, en vez de servir para situar los atentados en el contexto de una campaña global de la yihad musulmana contra las democracias occidentales".

     Algunas instancias superiores de entonces me requirieron para que asumiera públicamente que los Tedax dijeron que el explosivo utilizado fue Titadyne, el habitualmente utilizado por ETA. No lo acepté, respondiendo: “En las sucesivas ocasiones que me convocaron para asumir lo del Titadyne, mi contestación siempre fue la misma: Sabéis que en nosotros no está el error. A mí nadie me habló de Titadyne. A las 14.00 horas del mismo 11 de marzo se os comunicó lo único que teníamos, que solo se podía saber que era dinamita. No puedo admitir algo que no se corresponde con la realidad y dejar para siempre manchada la historia de la especialidad. No consentiré que se diga que los Tédax confundieron al Gobierno de la nación”.

En esos momentos, ya era consciente de lo que me iba a costar personalmente defender la especialidad; de todas formas, era mi obligación y nunca me he arrepentido de ello, más bien lo contrario, a pesar de la soledad y, en algunos casos, la ingratitud que he recibido como recompensa.

Lo cierto es que la investigación de la Policía no fue reconocida en España como lo fue en el extranjero, donde la práctica totalidad de medios de comunicación y gobiernos alabaron las pesquisas de los Tedax y de los miembros de Información de la Policía. En no pocos foros internacionales se reconoció abiertamente como ejemplo a seguir la inmediata respuesta dada por las fuerzas de seguridad españolas para volver a la normalidad, la investigación y el esclarecimiento de los hechos, que sirvió para localizar a los autores. España había dado un ejemplo a otros países que, con atentados de la misma naturaleza pero inferior complejidad, no obtuvieron resultados ni siquiera parecidos. Sin embargo, aquí fue distinto. Pedro J. Ramírez (El Mundo, 2 de junio de 2009), en la presentación del libro Titadyne, con su Yo acuso, culpaba a 17 personas (jueces, fiscales, policías y guardias civiles) de manipular la investigación.

      Me limité a hacer mi trabajo, ahora solo trato de poner a disposición de los ciudadanos e historiadores un relato con citas y referencias desde las que se pueden consultar y contrastar datos y documentos sobre lo que hicieron los TEDAX,  por eso he donado íntegramente los derechos de la obra a la Fundación Huérfanos del Cuerpo Nacional de Policía.
 
El libro se puede adquirir en Amazon. Enlace:  bit.ly/lasbombasdel11m 


sábado, 29 de marzo de 2014

PERIODISTAS INMUNDOS, NON GRATOS (I) Víctor Sampedro Blanco, Catedrático de Opinión Pública y Comunicación Política en la Universidad Rey Juan Carlos

Me he permitido la licencia de incorporar a este Blog el siguiente interesante artículo que merece la pena leer y difundir.

Periodistas inmundos, non gratos (I)
27 mar 2014
Víctor Sampedro Blanco
Catedrático de Opinión Pública y Comunicación Política en la Universidad Rey Juan Carlos


No debiera pasar marzo sin desmentir que el 10º “aniversario” del 11M superamos la teoría de la conspiración. A la décima fue la vencida. Ya les vale. Los conspiranoicos hablan de “normalización”, pero la anomalía continúa. Conservan el estatus de periodistas quienes urdieron la infotoxicación más aberrante que hayamos conocido. Bendecidos con los infundios de Rouco en el funeral del pasado 11 de marzo, siguen sosteniéndola. Menuda filfa serían este blog y el dichoso 4º Poder en Red, si no cantasen las verdades del barquero a quienes hunden el periodismo en la inmundicia.

Sé el recelo que puede despertar el repudio de unos pseudoperiodistas, que dan forma de noticia a la mentira (del griego, pseudo: mentira). Aclaro que los responsables de Público nada han tenido que ver con esta iniciativa. De ningún modo debe asumirse que la hayan promovido ni que la suscriban. Propongo declarar periodistas non gratos a quienes nos vendieron tales patrañas que debemos denunciarles como traficantes de información tóxica. Tan infecta que, como argumentaré en una segunda entrega, ha degradado el debate público hasta hacerlo impropio de una democracia. Los periodistas inmundos se denigran a sí mismos, a la profesión que dicen ejercer y a la sociedad a la que se dirigen.

Sus falacias sobre el atentado más letal perpetrado en Europa merecen la condena. No es un ataque, sino legítima (auto)defensa de los auténticos periodistas. Excepto por los que señalaré, declaro mi respeto hacia los trabajadores de las empresas aquí citadas. Sus condiciones laborales resultan lo bastante penosas como para encima imputarles los desmanes de sus superiores. Se han hecho multimillonarios precarizándoles y engañando al público. Pobres también quienes aún les creen. Son peones de un guerracivilismo de baja intensidad, que solo reconoce las víctimas de su bando. El derecho a la información presupone que el ejercicio del periodismo sea compatible con un modelo de vida y de negocio dignos. Ambas cosas son bien difíciles. Pero lo serán aún más si los ciudadanos y los periodistas con coraje no mostramos la dignidad con la que los afectados del 11M han resistido una década de mentiras e insultos.

El verdadero 4º Poder lo formamos todos y todas. Con la tecnología digital intentamos controlar gobiernos, parlamentos y juzgados. Pero solo tenemos impacto si nos aliamos con periodistas que se reconocen a nuestro servicio. Consideran la información como un bien común, mancomunado: generado mano a mano, con el público que somos su sostén e interlocutores. Por eso estamos obligados a defender al periodismo y señalar a quienes lo envilecen. Cuando los profesionales pervierten la libertad de expresión, nos la amputan a todos. Exijámosles que rindan cuentas y se retracten. Y, si no, retirémosles lo único con lo que cuentan: la gracia, el permiso de ejercer como representantes y valedores de nuestros derechos. No somos mercancía en manos de periodistas mercenarios, a sueldo de políticos y banqueros.

Un muy alto cargo de un grupo multimedia español me confesaba hace dos años que el mayor error había sido admitir como colegas a “demasiados indeseables”. Pues bien, se acabó el colegueo. Porque es competencia nuestra defender la libertad de expresión del único modo posible: ejerciéndola sin miedo ni bozal. Identificando a quienes la malean, máxime si (al contrario que nosotros) cobran por ello y cuentan con protección legal. Por tanto, denuncio a Pedro J. Ramírez; a su sucesor en la dirección de El Mundo, Casimiro García-Abadillo, y a sus conmilitones, Fernando Múgica y Federico Jiménez Losantos, como periodistas inmundos. Han transgredido la deontología y las prácticas profesionales más básicas. No lo han reconocido. E incluso se vanaglorian de ello. Merecen que les declaremos periodistas non gratos. Claro que hay más. Y, si así lo piensan, quienes nos leen deberían tomarse el trabajo de denunciarles. Nosotros ya lo hicimos hace una década, en un libro colectivo que barría la inmundicia venidera. Siguen ignorándolo, por la cuenta que les trae. Esto no es un auto de fe, como los que ellos acostumbran a oficiar. Han ejercido de inquisidores, exentos de mostrar las pruebas. Se han ahorcado con su propia lengua.

Pedro J., en declaraciones a Salvados afirmó: “No descarto de plano la participación de ETA en el 11-M, pero la veo improbable…  No sabemos lo que pasó”. A una semana del aniversario, el susodicho consideraba improbable (¿sin pruebas?) lo que durante diez años afirmó como cierto (sin pruebas). El pseudoperiodista siembra dudas, en lugar de despejarlas, que es lo que le corresponde a un informador. Éste habla con hechos contrastados e incontestables. Si no, calla. Pero esta conducta requiere humildad y más trabajo que alimentar suspicacias y lanzar insidias. Exige una mínima sensibilidad por la memoria de las 192 víctimas y 1.800 familias heridas. Rasgo imposible en quienes no han mostrado ni un atisbo de atención a la estabilidad psíquica y emocional de los afectados. Fruslerías, al fin y al cabo, para quien se considera inmortal y se instaló en el Olimpo de la Prensa Mundial hace años.

García-Abadillo, ya como sucesor del Pedro J, afirmó el 9 de marzo: “Dimos crédito a algunas informaciones faltas de rigor, que sólo tenían como fin confundirnos y llevarnos a un callejón sin salida [...] Las víctimas merecen que seamos menos arrogantes, reconocer que todos cometimos errores.” ¿También erró Pilar Manjón? ¿Por eso la convirtieron en pieza a abatir? El supuesto profesional imputa a “todos”, a un nosotros implícito que bien pudiera incluirnos, haber cometido errores. Cree que esto le exime de no habernos sacado de ellos. Y aprovecha para presentarse como víctima de “informaciones faltas de rigor”. Las mismas que él fabricó en dos libros - 11-M La vergüenza y Titadyn, este último de 2010 – plagados de pruebas falsas.

Las “investigaciones” de G. Abadillo sólo entorpecieron el juicio del 11-M, alentando que Jamal Zougam, condenado como autor material, se querellase por falso testimonio contra dos testigos protegidas. El actual director de El Mundo acusó a dos inmigrantes rumanas de mentir para conseguir la nacionalidad española. Los tribunales les avalaron. La misma suerte corrieron el jefe de los Tedax, J.J. Sánchez Manzano, y el comisario de Vallecas que encontró la prueba clave: se les abrieron sendas investigaciones que quedaron en nada. Manzano denunció la trama periodística del Titadyn en su libro Las bombas del 11-M. La policía nunca dudó de que el explosivo no correspondía con el usado por ETA. A falta de pruebas que avalasen la conspiración, minaron con insidias la credibilidad de las admitidas en el juicio. Corrompieron el protocolo más básico del periodismo de investigación: aportar pruebas irrefutables sobre nuevos imputados, entregándolas en el juzgado y publicándolas en el periódico. Sometiéndolas al tribunal de los jueces y al de los ciudadanos. Pero el periodismo inmundo menosprecia el Estado de Derecho y carece de sentido cívico.

A falta de evidencias, buenas fueron las declaraciones de otro de los principales condenados, convirtiéndole, para más inri, en bien pagado. Uno de los testigos privilegiados por El Mundo,  E. J. Trashorras, declaró antes del último 11M: “No, ETA no tuvo nada que ver. Lo que dije fueron tonterías. No tenía ningún fundamento para decir eso. Lo dije sin tener ningún argumento, más allá de querer confundir”. Estando en prisión, ya le había confesado a su padre que “mientras el periódico El Mundo pague, si yo estoy fuera, les cuento la Guerra Civil española”. Y acto seguido les concedió una entrevista en la que sostenía: “Soy una víctima de un golpe de Estado que se ha tratado de encubrir detrás de las responsabilidades de un grupo de musulmanes…”  El depositario y propagandista de esos infundios fue Fernando Múgica. Mantiene orgulloso en su entrada de la Wikipedia la referencia a la serie Los agujeros negros del 11M. Y su CV oculto lo componen obras de idéntico rigor. Colaboró con J.J. Benítez (“mi mejor amigo, periodista honesto”) en dos libros, Ovnis: SOS a la Humanidad (1979) y Existió otra humanidad (2003). Fraudes arqueológicos, montados a partir de piedras falsas, que mostraban a hombres y dinosaurios como contemporáneos, visitados por indios en naves espaciales. Las fotos de estas estafas fueron firmadas por Múgica.

Al “reportero” que agujereaba la realidad le acompañó F. J. Losantos en el terreno de la opinión. Al día siguiente de la falsa contrición de G.Abadillo, sostenía que “habrá más 11-M y más versiones oficiales y serán todas verdaderas”. Concluía con sarcasmo: “perdón por tanto error”. Pedro J. suscribió y superó su infamia desde Twitter: “Sólo 3 palabras que añadir a la estupenda columna de Federico: Eppur si muove. Perdón por los aciertos”. Los errores se habían convertido en aciertos. Reinciden y alardean, se cuelgan galones. Y claro que se siguen moviendo, manipulando los hilos de la antigua conspiración… Y de la próxima. Prepotentes, se saben impunes e inmunes en la ciénaga en la que chapotean. Me refiero al “fondo de reptiles” (subvenciones ocultas) del que se alimentan. Seguro que ya han recuperado los 15 millones en publicidad institucional que El Mundo perdió tras publicar las cuentas del PP. Pedro J. abandonó el barco que capitaneaba porque venía perdiendo 400 millones de euros al año. De Múgica no he buscado información, ojalá haya migrado a Raticulín. Y a Losantos no le falta de nada entre el diario y la radio digitales, que erigió durante el aznarato, y otros pesebres que frecuenta.

Campan a sus anchas, anchos ellos con sus falacias. Instalados en “lo improbable”, el error colectivo, la fabricación de pruebas falsas, el pago de falsos testimonios, las presiones a testigos y a jueces. Todo ello ha acabado resultando muy familiar en otros acontecimientos más recientes. Van de víctimas, sin reconocer ni respetar a quienes lo son. Sacan enormes réditos, entronizando a las que apadrinan e insultando a las ajenas. Se declaran valedores de la profesión y la han prostituido. En el mundo anglosajón, se conoce a estos mercenarios como presstitutes. Allí han entendido que –aunque esta sea una labor de golfos, descreídos y libertinos– hay cosas que no se pueden hacer solo por dinero. Sobre todo, una noticia. Sin un poquito de amor y ciertos límites, se considera una violación, aunque sea pagada.

El repudio de los periodistas inmundos no tendrá lugar en las redacciones que comandan, pues allí pagan salarios y deciden ascensos. No les denunciarán otros medios de forma tan tajante como aquí, por pensar que tirarían piedras contra su propio tejado. Y porque los pseudoperiodistas se aprovechan de la falta de coraje para mirar debajo de la alfombra antes de arrojar la primera. Quien desmiente necesita haber dicho o exigido la verdad. Casi nadie lo hizo en la profesión. En caso contrario, el 13 de marzo de 2004 la ciudadanía no habría denunciado la mentira que propagaba el Gobierno y avalaban el resto de partidos con su silencio. Las 72 horas previas a la votación pasarán a la historia como el colapso de un sistema político-informativo. Lo imperdonable es que se hayan ocupado de rematarlo en los últimos diez años.

Todos los medios convencionales convocaron el día 12 una manifestación de repulsa al atentado, diseñada como un acto electoral del Gobierno. No participaron en su organización los responsables de las fuerzas de seguridad. ¿Alguien se ha preguntado qué hubiera ocurrido si los terroristas que se inmolaron en Leganés hubieran querido rematar la carnicería de los trenes, atentando en las calles repletas de gente? No, porque la pancarta de la cabecera rezaba: “Con las víctimas, con la Constitución y por la derrota del terrorismo”. Entonces vivíamos la entronización de las buenas víctimas (las de ETA), el fundamentalismo del Régimen de la Transición y la beligerancia antiterrorista (contra ETA). No es de extrañar que los medios digitales, que no estaban activos en 2004, fuesen los más críticos con los conspiranoicos en el último 11M.

También callaron las Asociaciones de la Prensa. Demostrando que son el último ejemplo de sindicatos verticales: representan juntos a los empresarios y a sus trabajadores. Es decir, representan a los primeros. Los colegios y sindicatos profesionales mostraron idéntica pasividad. Quizás por falta de musculatura, propia del rigor mortis, al que parece abocado el sector. Los responsables de las Facultades de Periodismo que expidieron los títulos de los inmundos periodistas tampoco abrieron la boca. No movieron un solo dedo acusador que pudiese depreciar (aún más) el valor de sus titulaciones.

Podría sugerir a quien nos lee que inundase con una declaración de repudio a los susodichos los correos electrónicos de las organizaciones antes mencionadas. Pero lo dejo en sus manos, que para algo las tienen. Mi llamada se limita a quienes estudian Ciencias de la Comunicación y/o Información. No quedan otros actores directamente implicados. Al menos ellos debieran dejar claro que no consideran a los cuatro citados un ejemplo profesional ni compañeros de viaje. Seguir su trayectoria o permitir que les identifiquen con ellos les llevará al desastre. Consideran, como señalaba uno de sus pensadores de cabecera, G. Albiac, que el periodismo se vincula a “una toma de poder [que] sólo puede funcionar y consumarse en la noche y en las sombras, entre bruma y tinieblas.” El oscurantismo es su sello. Y los ciudadanos ya no demandamos sino que ejercemos mecanismos de participación y transparencia que acabarán siendo incorporados por la profesión. La luz es el mejor desinfectante y los taquígrafos del presente, los mejores periodistas.

Si al alumnado aún le faltan argumentos para declarar personas non gratas en sus campus a los periodistas, esperen al próximo lunes e intentaré dárselos. Será una forma de rematar este marzo infame. ¿O quieren más como este? ¿Hasta cuándo?

domingo, 16 de marzo de 2014

"DESALMADOS". Artículo de JORGE M. REVERTE en el periódico "EL PAÍS"

A lo largo de estos diez años empleados en demostrar la autoría del terrorismo islamista en los atentados del 11-M, así como en combatir la teoría de la conspiración, he realizado 169 escritos repartidos entre mis dos libros y este Blog. Por eso, siento una profunda admiración por escritores capaces de resumir en unas pocas líneas lo que yo he venido haciendo durante tanto tiempo y tantos escritos. Me refiero en esta ocasión al artículo de JORGE M. REVERTE escrito en el periódico EL PAÍS el 13 de marzo de 2014, que tiene por título DESALMADOS, y que me tomo la licencia de exponer a continuación:


DESALMADOS

Todos ellos tienen nombres y apellidos, y ninguno ha pedido perdón, sobre todo a las víctimas

 

No es cierto que se haya tardado 10 años en saber la verdad sobre los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. La verdad más importante de aquello se conoció enseguida. Nadie con la menor dosis de decencia e información dudó a las 24 horas de que se tratara de un ataque del islamismo radical contra la ciudadanía.

 

Luego, un grupo de periodistas escogidos entre la basura, al servicio de políticos rencorosos y sin ningún escrúpulo, se dedicó a sembrar sospechas que sumieron al país en la confusión y, sobre todo, aseguraron a las víctimas un eterno calvario de ajuste de cuentas con la realidad.

Los testimonios de Baltasar Garzón o Javier Gómez Bermúdez; de numerosos responsables policiales; y, ahora, de un gran investigador, Fernando Reinares, que ha escrito un soberbio libro, ¡Matadlos! (Galaxia Gutenberg, 2014), han despejado las dudas, pero también los detalles de la conspiración yihadista, y de paso, por eliminación, la gran manipulación de los que quisieron aprovechar de manera repugnante la matanza para deslegitimar al rival político.

Todos ellos tienen nombres y apellidos, y ninguno ha pedido perdón, sobre todo a las víctimas. Se llaman Federico Jiménez Losantos, Pedro J. Ramírez, Eduardo Zaplana, Ángel Acebes y más. Algunos callan ahora, otros siguen piando.

María Dolores de Cospedal e Ignacio González, por ejemplo, que ya reconocen que hay una sentencia seria después de un juicio serio. Pero siguen dejando en el aire que pueden aparecer nuevos datos, a los que se mostrarían receptivos, claro.

En cierto modo, yo entiendo su postura.

Es normal. Yo no tengo ninguna información de que Cospedal, González o Rouco Varela, que se ha apuntado al carro, estén implicados en casos de trata de blancas.

viernes, 7 de marzo de 2014

CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO, DIRECTOR DE "EL MUNDO": LA MANO QUE MECE LA CUNA DE LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN DEL 11-M

Pedro J. Ramírez –cesado o cesante ha dejado la dirección del periódico El Mundo. Para mí, aunque trate de poner un cortina de humo con el caso Bárcenas el caso Bárcenas salió a la luz meses antes que lo sacase El Mundo y otros asuntos, su salida de la dirección del rotativo tiene mucho que ver con SU GRAN NAUFRAGIO, con la gran patraña que fabricó en torno al 11-M.

Dicho esto quiero constatar que tras el 10º aniversario del 11-M y después de estos diez años de lucha por mi parte contra sus teorías conspiranoicas, y toda vez que ya no está en la dirección de El Mundo, ya no le voy a leer ni escribir sobre lo que diga, escriba donde escriba y hable lo que hable. De hecho ya pasé olímpicamente de la entrevista que le hizo Jordi Évole recientemente. Para mí es un personaje caduco y obsoleto periodísticamente. Allá él.

Tras su salida se han producido cambios en la dirección de Unidad Editorial, empresa editora de El Mundo. Y uno de ellos es la designación de Miguel Ángel Mellado como director de Desarrollo Editorial. Este nuevo director, el pasado domingo 2 de marzo se preguntaba "¿Qué mano meció la cuna el 11-M, cuyo décimo aniversario será el próximo domingo?"

Lo primero que tengo que decirle a Miguel Ángel Mellado es que a ver si entera de las fechas: el próximo domingo es día 9 y el 10º aniversario es el día 11. Es cuestión de estar sólo un poquito al tanto de los hechos y el correr de los días para no desbarrar.

Después le recomiendo que es mejor que se preocupe por enterarse de "quién es la mano que mece la cuna de la teoría de la conspiración del 11-M", que no es otra que la de Casimiro García-Abadillo, el nuevo director de El Mundo, vicedirector y "mano" derecha de Pedro J. Ramírez durante los diez años de falacias conspiranoicas tejidas por El Mundo

Casimiro García-Abadillo ha sido tan conspiranoico como Pedro J. Ramírez y como muestra, sólo como pequeña muestra, les voy a exponer tres párrafos del libro del Comisario Jefe de los Tedax 2002-2006 JUAN JESÚS SÁNCHEZ MANZANO "LAS BOMBAS DEL 11-M: Relato de los hechos en primera persona" :

..."La trama policial inventada por García-Abadillo. No había voluntad de saber la verdad. El objetivo mediático de los fabuladores ya estaba establecido. La noche previa a la publicación del artículo de García-Abadillo en el que insinuaba la existencia de una trama policial, yo me había trasladado a La Haya..." (pág.196)

Refiriéndose al rosario de preguntas de los parlamentarios del PP en octubre del 2006: ..."¿Cómo los representantes de la soberanía popular pudieron dar credibilidad sin pruebas a quienes defendían y propagaban la presunción de que las instituciones del Estado habían montado una conspiración para engendrar los atentados del 11-M (Pedro J. y García-Abadillo dixerunt)?..." (pág. 231)

"...¿Cuál era entonces la finalidad de los que pretendían denominar enigma o agujero negro al asunto de la metenamina? Utilizando los mismos términos que Casimiro García-Abadillo, a él y a sus compañeros de fatigas conspirativas les resulta difícil "protegerse de la verdad". Para alcanzar esa protección contra la verdad que les persigue, con todas sus fuerzas y recursos, intentaron que me procesaran a mí..." (pág. 237)


P. D  

He trabajado este artículo mentalmente mientras caminaba por la acera de la calle hacia el trabajo. Eran las 07:30h. Adelanté ellos iban mucho más despacio a un hombre adulto y a un niño de unos tres años al que llevaba cogido de la mano. Supongo que era el padre que llevaba al hijo pequeño a la guardería o al colegio.

¿Oyes cómo cantan ya los pájaros? le decía el padre.
le respondió el niño con graciosa voz.
Se nota que está llegando la primavera... prosiguió el padre.